
Stephen Hawking afirma en su nuevo libro The Grand Design que Dios no creó el Universo y que las teorías científicas más actuales convierten en redundante la figura de un creador. ¡Vaya por dios, santos clavos de cristo, virgen del amor hermoso! Me vienen a la cabeza otras mil preguntas nuevas, una vez superado el triángulo de "quiénes somos, de dónde venimos, adónde vamos" y ahora que parece seguro que procedemos de una gran pedorreta cósmica y no de la pericia de un alfarero barbudo; preguntas del tipo del qué hago yo ahora, si debería colgar los hábitos o seguir como habitualmente...
En fin, adiós, dios, adiós.
En fin, adiós, dios, adiós.


