lunes, 29 de noviembre de 2010

Spies like U.S.


Wikileaks desvela los secretos de nuestro Gran Hermano americano. Nadie está a salvo, ni siquiera nosotros, que según ellos nos gobierna una izquierda trasnochada y romántica. Todo lo que no sea arrodillarse ante el dólar parece de otra época.
Y ya que estamos con los espías, sirva esta entrada como homenaje a Leslie Nielsen que nos ha dejado. Con muy buen criterio.

6 comentarios:

Un paseante dijo...

Y lo más ridículo del asunto es que al final no les vale de nada: no digamos ya en Afganistán y otros lugares (lo del encuentro reiterado de los "buenos" con el falso mulá es para partirse de risa), sino en su propia casa.

Anónimo dijo...

Las "revelaciones" de wikileches las han debido hacer con güija, de puro antiguas. Nada, además, que no fueramos capaces de hacer cualquier españolillo medianamente informado si nos lo pidiera el GH Americano (y nos lo pagase bien):
El Rey: way, way, muy way (conviene no liarles con muchos palabros, que luego se pierden y bombardean por armas de destrucción masima)
El Zapa: malo, malo, muy malo. Trasnochado, por eso no se levantó con la banderita...
El Ansar: we hard work, we hard work, we hard worker (notese cómo amplía sus ingles...o su inglés, no vayamos a liarles...)
Felipe: malo, malo, peor (malo).
Derecha 2; izquierda -2
Anda que no soy yo capaz de montarme ese estudio de espias de Leggo

Adriana dijo...

uy si, Leslie Nilsen era de mis actores favoritos :(... y de mi papa...

Alís dijo...

Lo que me hace "gracia" de cuando se les descubren documentos secretos es que se molestan porque se hacen públicos, pero nada de disculparse o justificar sus contenidos.

San Ateo dijo...

Ahí le has dado,Alís, pero sólo se disculparán si ponen en peligro su estabilidad. Y a la de los demás que les vayan dando.

Fiebre dijo...

El ´trabajo´ de esos diplomáticos, se lo había hecho yo por unos pocos dólares leyendo poco más que el Hola.
¡Cuánto sacrificio y platos de Pata Negra habrán tenido que comer para saber cómo caerle bien al Rey!

Esperemos que las revelaciones sobre el banco americano sean más sustanciosas. Soy rubia y cotilla.